El porqué

El otro día, en casa de mi madre, encontré un par de carpetas con mis apuntes de Bachillerato. Sé que son míos, las fechas en diversas páginas coinciden con la época en la que estaba preparándome para ir a la Universidad. Pero no me pude reconocer en aquella letra manuscrita, no se parece en nada a mi letra actual, ni tampoco a la redondilla que aprendí cuando era pequeña haciendo cuadernillos de caligrafía.

Buscaba mis apuntes de inglés para pasárselos a mi sobrina, que este año ha empezado el Bachillerato. No sé qué debo de haber hecho con ellos, no los encuentro, no recuerdo haberlos tirado. Sí he encontrado un libro de ejercicios a medio hacer que le he podido prestar. Es un libro que continúa vendiéndose hoy, y que recomendé hasta la saciedad durante mis años en una librería de idiomas. No me cansé de repetir que lo había utilizado mucho, que me había ayudado a aprobar la asignatura. Pero hojeando el libro me di cuenta de que apenas había terminado unas veinte páginas de ejercicios, y eso que yo me recuerdo consultándolo todo el tiempo. La memoria es caprichosa.

Hoy me ronda por la cabeza lo que me dijo una de mis profesoras favoritas en la Universidad. Tenía un carisma especial, una cercanía que nos abrazaba, y sus trabajos eran redacciones libres, siempre intentaba animarnos a escribir. Margarita era argentina, y se había instalado aquí tras el golpe militar del 76 en su país. Así se presentó. Nos miramos unos a otros, a nadie parecía sonarle la Junta Militar. En aquellos primeros meses de la Universidad me di cuenta de que mi curiosidad no era suficiente, aun así, Margarita siempre se fijaba en nuestras virtudes y no nuestras carencias. A mí me regaló este cumplido que no he olvidado jamás, y que siempre me ha costado creer: «Quien sabe escribir es capaz de escribir en cualquier idioma».

Soy una bilingüe charnega que siempre se ha puesto palos en las ruedas. Me he sentido incapaz de escribir en catalán por vergüenza a los posibles errores, como si no tuviéramos derecho a equivocarnos una y otra vez. He estudiado desde los quince años inglés, con pasión y mucho esfuerzo, y no ha sido hasta ahora, más de dieciocho años después, que me he convencido de poder expresarme en esta lengua por escrito. Si Nabokov hubiera tardado tanto en ganar esa confianza, nos hubiéramos perdido la mayoría de sus libros.

Y abro esta bitácora tarde, cuando he estado a punto de tirar la toalla, por los siguientes motivos:

1- Porque no soy una impostora, pero el síndrome me persigue de forma constante. Sé escribir bien, aunque no haya recibido la atención necesaria, aunque no me haya tomado en serio; aunque he dejado de confiar en mi talento una y otra vez. Estoy mejor preparada para recibir golpes que halagos. No puede ser, porque entonces: ¿es que todo el amor que predico hacia mí misma es también impostado? Abro este blog por mí. Lo he intentado muchas veces antes y siempre acabo poniéndoles punto final por vergüenza a crear basura cibernética. Todas las relaciones se acaban. Y si este es el final de mi relación con la escritura, al menos, puedo dejar una mínima constancia. Lo volví a intentar.

2- Porque durante estos años he aprendido algunas cosas sobre escribir. Sobre gramática y estilo. Ahora que estoy aprendiendo tantísimo sobre acuarela y témpera gracias al conocimiento de otros artistas, quisiera devolver el favor. Sobre pintura, papel y materiales os puedo hablar como una alucinada, como cuando hacía caligrafía de niña. Sin embargo, sobre escribir y lengua sí que creo poder ser de utilidad. Si vuelvo a ver otro gerundio de posterioridad mal empleado, se me va a acortar la vida que me queda.

3-Tengo un Patreon. Diseño a perros y otros animales en acuarela y témpera. Hago lettering para las bolsas de perros que diseña mi novio. Y ahora mismo no tengo trabajo remunerado. También tengo algunos trabajos subidos en Lektu, y quiero abrirme un Kofi. Cualquier aportación, por mínima que sea, será muy bien recibida y siempre agradecida. Si disfrutáis de lo que escribo o diseño, si aprendéis alguna cosa de provecho con mis escritos aquí, por favor, considerad recompensar monetariamente mis esfuerzos. Y, de paso, apoyad a vuestros creadores favoritos, a los artistas locales que hacen que este tejido social sea mucho más bonito e interesante.

Gracias por prestarme vuestro tiempo.  Espero que nos los pasemos muy bien aquí, que nos ayudemos mutuamente, que intercambiemos conocimientos y recursos, y nos demos ánimos, porque nuestros deseos de escribir son lícitos.

Un abrazo,

Jennifer

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s