Qué me ha inspirado este diciembre y por qué

Poco se habla de la inspiración desde un punto de vista práctico. Escribo esta entrada con la intención de contrarrestar la romantización que envuelve el estar inspirados, y también para que compartamos los estímulos que estos días nos están ayudando a crear.

Cuando era más joven, creía que las ideas nacían en mi cabeza casi por arte de magia, que la naturaleza me había dotado con una musa propia, algo errática, que de vez en cuando me premiaba porque sí con alguna historia interesante.

Ahora considero que la inspiración proviene de lo que nos rodea. Lo que leo, lo que escucho, lo que siento; las distintas experiencias, el arte que consumo, las ideas políticas y espirituales, lo que me cuentan, esos son los verdaderos estímulos que activan esa “chispa” creadora. La inspiración se traduce en imaginación, que es nuestra particular visión del mundo que hemos absorbido, transformada en historias fantásticas, de aventuras, epopeyas a través del espacio, o conversaciones cotidianas entre esa pareja que podríamos haber sido nosotros.

Tras una época bastante yerma y poco inspirada, porque, sobre todo, como me gusta decir, las historias y personajes los encuentro en la calle de mi ciudad, en el metro, en el tren, en los conciertos, en el pequeño municipio donde vivía y donde no pasaba nada y todo, me gustaría compartir con vosotros los recursos que he utilizado últimamente para volver a escribir poco a poco.

A mí personalmente no me sirve de nada ponerme a diario ante una hoja en blanco y escribir esperando que un día pueda sentirme satisfecha con el fruto de mi trabajo. Por supuesto, en la parte técnica, en el dominio de la lengua y el estilo, la práctica es la mejor maestra; la progresión es lenta, el trabajo mejora a lo largo de los años. Cierto que cuanto más escribes, más alerta estás a lo que alimenta tu imaginación. Pero no tengo rutina de escritura porque escribo si me apetece, y cuando tengo ganas; ponerme un horario o un mínimo de palabras diarias jamás me ha funcionado bien.

Photo by luizclas on Pexels.com

Durante el confinamiento, mi imaginación se ha vuelto indolente, aunque he leído mucho y he visto muchas películas y series. No es la primera vez que me paso meses sin escribir por falta de ideas, y he aprendido a aceptarlo. Ya no sufro cuando no me apetece escribir, en parte gracias a haber descubierto la pintura y el dibujo, en los que técnicamente estoy en pañales, los días de inspiración nula y con ganas de creatividad, los empleo en aprender sobre este nuevo medio.

En estas últimas semanas me he inspirado en lo siguiente:

SKILLSHARE

Quiero ser una eterna estudiante. Recuerdo la universidad como una de las etapas más bonitas de mi vida. Fui cantando mi primer día de escuela. Aprendí a leer sola. Codiciaba antes de poder ser usuaria el super estuche que mi hermana tenía con rotuladores, lápices de colores y bolígrafos. Así que ahora, desempleada, he vuelto a un lugar seguro para mí: aprender y estudiar. Y lo que más me gusta de Skillshare es que es una plataforma para ir a clases, a cientos de clases, sobre arte, redes, crecimiento personal y escritura. He aprendido muchísimo sobre acuarelas y témpera de Marie-Noëlle Wurm, que es una artista ubicada en el sur de Francia que hace un trabajo precioso y que, además, es una profesora muy generosa, una educadora nata. Echadle un vistazo a su portafolio, yo estoy enamorada de su proceso creativo y sus criaturas.

En cuanto a escritura, asistí a una clase magistral sobre ensayo personal de Roxane Gay que me pareció fabulosa, y también otra de Kathy Fish sobre descripción que fue muy interesante. Me pusieron a escribir en inglés, algo que me parecía impensable solo hace unas semanas atrás.

Probad esta plataforma si os apetece aprender a vuestro ritmo, es una opción maravillosa porque todas las clases, además, tienen una parte práctica.

Este es uno de los primeros proyectos que hice para una clase de Marie-Noëlle Wurm

-LA PRESIDENTA DE NUESTRA ESCALERA

En verano decidimos instalar un aire acondicionado en casa. Doy gracias que tomamos esta decisión porque a finales de julio a mi pareja se le salió el hombro, y se pasó muchas semanas con cabestrillo. No advertimos a la propietaria y, quizá no estuvo bien, pero nos parecía una mejora que dejaremos detrás cuando nos marchemos de esta casa. Nuestra casera piensa como nosotros, por cierto.

Sin embargo, la presidenta de la finca no es de la misma opinión, y le echó a mi pareja un rapapolvo estratosférico, que fue a más en cuanto se dio cuenta de que no tenía ni idea de si habíamos hecho bien o mal. Estuve a punto de salir de la cocina y soltar la famosa frase de mi madre: «vale, sí, nos hemos equivocado. ¿Nos pegamos un tiro?». Pero me callé, incluso cuando se nos puso a gritar “por nuestro bien”, que cómo se nos ocurría hacer un agujero en la fachada, que no hiciéramos agujeros en ninguna otra parte, que igual nos iban a hacer quitar el aire, aunque varios pisos tienen también aire acondicionado, y eso sienta precedente, amigos. También nos dijo que seguramente tendríamos que restaurar el ladrillo, y usó esa palabra, como si estuviéramos en un edificio modernista y no en unos pisos baratitos de los años ochenta. Se quejó porque tenía que ver el monstruo del aire cada vez que entraba en la finca. Yo me pregunto que por qué tiene que mirar para nuestra casa cada vez que entra.

No soporto a este tipo de adultos pasivo-agresivos que parece que vigilan a los demás como única afición. Nunca la veo sonreír, ni a su marido. A veces, si le saludo por la calle, se sobresalta, como si le indignase un poquito que me atreviera a hablarle. Bueno, estoy exagerando, igual es porque va despistada.

Así que inspirada en nuestra presidenta, he escrito la historia de fantasía pop Presidenta, que podéis leer en dos partes en mi Patreon, y pronto en un recopilatorio que subiré a la plataforma Lektu.

Photo by Ketut Subiyanto on Pexels.com

-LA DEPRESIÓN

Escribir sobre la depresión todavía me resulta muy difícil porque hay mucho que me queda por reflexionar y entender sobre la enfermedad. Pero he avanzado mucho en el camino. Es todo un logro poder deciros que tengo depresión, y que también la he incluido en la historia Presidenta, junto a las letras de canciones de electropop melancólico, que nunca nos falten.

Mi enfermedad sigue siendo una materia prima que debo seguir trabajando para utilizarla en la escritura. En el último año he sentido y pensado ciertas cosas que jamás podría haber expresado por escrito sin vivirlas, jamás podría haber hecho que mis personajes las sintieran de forma creíble. El viaje a mi propia oscuridad ha sido terrible y agotador. Sigo muy cansada, y todavía no la he superado, pero esta enfermedad es una carrera de fondo. Y si estáis pasando por ella, o por una época de mucha ansiedad, que también estoy ahí, os mando muchos ánimos y abrazos.

¿En qué os estáis inspirando? Siento mucha curiosidad por saberlo.

2 comentarios en “Qué me ha inspirado este diciembre y por qué”

  1. Por lo general me inspiran mis propios sentimientos: el agobio, la ansiedad, también los positivos. Ahora mismo, quizás lo que más me inspira es el cambio de año, el frío, los campos nevados en distintos lugares del mundo.

    Leyendo tu artículo, me anima a querer escribir de nuevo. Quizás sería una buena alternativa a la pintura, para seguir expresándome y exorcizando demonios interiores.

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    1. Hola Isa! Me alegro de que te apetezca leer por leerme 🙂 Como dices, es importante exorcizar demonios, y cualquier medio es bueno. Si lo haces y lo publicas, avísame! Gracias, Jennifer

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